Colaboran : Arq. Luis Bellido, Arq. Giancarlo Reategui
El paisaje define la toma de partido de este proyecto. La relación del terreno con el cerro es tan fuerte que decidimos que el proyecto debía de emplazarse en el límite entre ambos para poder lograr una conexión directa .
Tres volúmenes se destacan de manera perpendicular al cerro a modo de una continuación de este último , llegan directamente a un aterrazamiento que se ha trabajado en las laderas. A través de uno de los volúmenes se puede caminar por sus techos verdes para conectarse con el aterrazamiento.
Interiormente estos tres volúmenes se relacionan a través de un puente vidriado que al recórrelo da cuenta de la presencia de estos, del paisaje circundante y además los relaciona con la circulación vertical.
La materialidad es definida en concreto expuesto rústico, material que se asemeja a la del cerro y que permite percibir el proyecto como esa continuidad deseada.